He de confesar que me hallo, una vez más, en estado de caos emocional. Otra vez, sin saber por qué. Me deprimo 6 minutos, luego me animo y luego me inunda la resignación o la indiferencia. Y luego me deprimo de nuevo.
Como siempre, escribo ahora que ando más o menos triste. Como siempre, espero el último momento para escribir porque me vence el sueño. Preciso de un preámbulo de procrastinación para ponerme a hacer lo que quise hacer desde que prendí la laptop y me conecté a internet: entrar al blog y escribir. ¿Sobre qué? Nunca sé, simplemente deseo escribir con desesperación.
Ahora me siento mejor. No voy a cambiar nada. Lo sé!! Con lamentos nunca pero jamás se cambia algo. Entonces, pequeñas soluciones que me dejen salir de este patético estado son la gran solución a mi problema.
“Integrarme para proyectar la defensa de lo laboral”
Esa frase es una especie de mnemotecnia que me recuerda QUÉ cosas debo o tengo pendientes hacer.
¿Me entiendes? Si me lees probablemente no lo hagas. Te perdiste en algún lugar del post. Y bueno, déjame explicarte: no puedo solucionar lo grave en este momento, pero sí puedo hacerme cargo de pequeñas cosas que, cuando hechas, me mejorarán el ánimo.
Soy la depresió, la locura y la temperamentalidad hechas mujer. Y es una combinación peligrosa!
